
Del 15 al 18 de abril de 2026, el Papa León XIV realizó una histórica visita a Camerún, recorriendo Yaoundé, Bamenda y Duala con mensajes que resonaron profundamente con las luchas y esperanzas de la nación. En Duala, desafió a los fieles: "Denles ustedes mismos de comer" — un llamado a convertirnos en instrumentos activos de amor en lugar de espectadores pasivos. En Yaoundé, su tema "La paz y la justicia se han encontrado" recordó a los líderes y ciudadanos por igual que la verdadera paz no puede existir sin justicia vivida en verdad e integridad.
Pero fue en Bamenda, en el corazón de la región anglófona de Camerún marcada por años de crisis, donde la visita papal tuvo un peso particularmente profundo. La Hermana Véronique conversó con la Hermana Charlotte, trabajadora de la salud, y la Hermana Lizette sobre su experiencia de este momento lleno de gracia.
Un momento histórico para la región anglófona
Hermana Véronique: Hermana Charlotte, ¿qué puede decirnos sobre la visita del Papa León XIV a Bamenda, y cómo vivió el cuidado de la población en un momento tan significativo?
Hermana Charlotte: La visita del Papa a Bamenda fue profundamente conmovedora — espiritual, profesional y socialmente. Esta fue la primera vez que un Papa visitó el corazón anglófono de Camerún. Para aquellas de nosotras que vivimos y trabajamos en la región del noroeste y hemos sido testigos de tanto dolor y miedo durante los años de esta crisis, su presencia fue un gran consuelo. Solo eso se sintió como un milagro.
Como parte del equipo de atención médica, estábamos en espera para la reunión pública más grande vista en años — cientos de miles de personas de todos los ámbitos de la vida. Estábamos cuidando a las personas en medio de un evento histórico.
Lo que más me conmovió fue el mensaje del Papa instándonos a todos a vernos como constructores de paz, alentando el perdón y la reconciliación en una región aún profundamente marcada por la violencia. Como trabajadores de la salud, eso es exactamente lo que intentamos hacer todos los días. No preguntamos si eres anglófono o francófono, cristiano o musulmán, creyente o no creyente. Simplemente cuidamos a la persona humana frente a nosotros.
El Papa León dijo: "Vine a proclamar la paz, pero encuentro que son ustedes quienes proclaman la paz para mí y para el mundo entero". Nos pidió ser "como aceite derramado sobre las heridas de nuestros hermanos y hermanas". Cuando escuché estas palabras, sentí que estaba hablando directamente a cada enfermera, cada médico, cada trabajador de la salud que ha continuado presentándose y sirviendo a través de los tiempos más oscuros. Me recordó que nuestro trabajo no es solo médico — es un ministerio de paz.
En la Catedral Metropolitana de San José, el Santo Padre dijo: "Avancemos con valentía sin perder el corazón y todos juntos, siempre juntos, caminemos juntos en el amor, buscando siempre la paz". Mi oración es que sus palabras no permanezcan solo en nuestros labios o en las redes sociales, sino que tomen carne en nuestras vidas — que reflexionemos profundamente y tomemos acciones concretas que conduzcan a la paz y la justicia, cada uno a su propio nivel.
Vivir el Evangelio auténticamente
Hermana Véronique: Hermana Lizette, ¿puede compartir su experiencia de la visita del Papa, especialmente en Bamenda? ¿Qué le conmovió más y cómo ha influenciado su fe y misión?
Hermana Lizette: Estoy muy agradecida de haber participado en esta ocasión. La visita del Papa a Camerún se recuerda como un momento de gracia y aliento para la Iglesia local y para mí personalmente.
Lo que más me conmovió fue su fuerte llamado a vivir el evangelio auténticamente. Durante su visita en Duala, enfatizó que la Iglesia — especialmente los jóvenes — debe ser la buena noticia para nuestro país, instrumentos de paz. Para vivir este evangelio auténticamente, debemos hacer la paz, debemos reconciliarnos y debemos estar al servicio de todos los que encontramos.
Me recordó que la fe debe ser visible en las acciones diarias. Esto continúa influyendo en mi misión hoy al alentarme a servir a otros con humildad, promover la unidad a mi alrededor y permanecer comprometida con la verdad y el amor en todo lo que hago. En mi ministerio, quiero ser la buena noticia para aquellos que encuentro cada día — ser esa persona que, cuando es encontrada por otros, irradia amor y paz, haciéndolos sentir como en casa.
Este es un evento que nunca olvidaré en mi vida. Rezo para que a través de su mensaje, podamos implementar todo esto y que la paz reine una vez más en nuestro amado país Camerún.
Un llamado a la transformación
Hoy, Camerún ha sido visitado no solo por un pastor sino por un mensaje que llama a cada uno de nosotros a la transformación. La paz nos ha sido dada como un regalo — un regalo que debemos recibir, proteger y compartir.
La pregunta permanece: ¿Qué haremos con lo que hemos recibido? Vayamos y vivámoslo.
Escuche el episodio completo del podcast "Semillas de Unidad" para oír las reflexiones completas de la Hermana Charlotte y la Hermana Lizette sobre esta histórica visita.
La Hermana Véronique Métien-Diom conduce el podcast "Semillas de Unidad" para el Área de Camerún de las Hermanas de la Santa Unión.
